Lo pudo haber liquidado en el primer tiempo y lo pudo haber perdido sobre el final. Así podría resumirse muy brevemente el partido del sábado entre Argentino y Atlas en General Rodriguez. El Salaíto salió decidido a dar lucha y pelea, nada de esperar a ver que proponía el rival ni de especular.
Por el pésimo estado de la cancha iba a ser difícil jugar al fútbol, por eso el equipo tuvo la inteligencia de saber que hacer ante esta circunstancia. Con una zaga central (Rocha-Zárate) que se cansaron de ganarle a los delanteros de Atlas por arriba y también por abajo. Con un buen trabajo de Matías Sayal en el medio corriendo y metiendo, más los aportes que hacían tanto Ferreyra como Verón.
La primera clara del partido estuvo en la cabeza de Sergio Rocha: su cabezazo bombeado fue apenas desviado por el arquero, la pelota pegó en el palo e increíblemente le quedó en el cuerpo al guardameta Ponzio. Argentino ganaba de arriba en el área de Atlas, y me viene a la memoria algo que nos dijo Walter Bello cuando nosotros le marcabamos que iba a ser un lindo duelo el de Rocha y Severino.
Dijo uno de los D.T. Salaítos “ yo quiero ver como lo va a marcar Severino a Rocha en el área de ellos”. Atlas se diluía en tres cuartos, y Argentino seguía apostando en ofensiva. Lo tuvo Zárate de zurda, a la salida de un tiro libre, pero su remate se fue lamiendo el travesaño. El equipo de Retamar apenas inquietó con un remate de Alcaraz que se fue desviado. Sobre el final de ese primer tiempo llegó una jugada discutida, pareció penal de Alan Dominguez a Severino, pero Sabini (de muy mal arbitraje) dijo que no.
Se moría la etapa y llegó la justicia en el marcador: cambio de frente perfecto de Pablo Verón para Joel Abaca quien engancha y es derribado por Brizuela, pero Sabini deja seguir, la pelota le queda a Lucas Alvarez quien mete un centro fuerte y a media altura, la pelota rebota en un defensor y le queda a Matías Ferreyra, que sacó un impresionante remate para colar la pelota en el ángulo superior derecho de un arquero que por más que se estiró no llegó nunca a evitar el gol. El golazo.
En la segunda parte Atlas salió decidido a buscar el empate, con dos cambios desde los vestuarios: el “Chino” Ruiz Díaz ingresaba para generar fútbol por el marcador de punta Brizuela y arriba salía Gualdoni y entraba Gauna. Pasaba a defender con tres atrás, cuatro en el medio, un enganche y dos puntas.
Y enseguida lo metió a Argentino dentro de su propia área. Pero entre el muy buen trabajo defensivo y las propias impericias del local, pasaban los minutos y el Salaíto lograba salir de ese ahogo. Atlas si bien tuvo alguna chance clara no tenía claras las ideas, atacaba sin orden, sin un patrón de juego, tal vez sintiendo demasiado la ausencia del “Rata” Rodriguez.
Y Argentino se despertó un poco, asustó a Ponzio con un remate de Verón desde afuera y con un par de corridas de Pons que no las terminó de buena forma. Sobre la media hora de juego y en una jugada dudosa, Sabini marcó penal para Atlas. Y Severino lo ejecutó perfectamente a la izquierda de Luciano Andrada que eligió el otro palo.
Antes del final hubieron más emociones, como ese cabezazo de Abaca que se fue a centímetros del palo izquierdo del arquero, o aquel remate del defensor Vallejos de Atlas que reventó el travesaño de Argentino.
En definitiva un buen empate, por el rival, por lo demostrado dentro de la cancha, por las circunstancias del partido y porque no es fáciljugar en una cancha en tal mal estado.
Para Destacar:
- El prolijo trabajo de la dupla central Sergio Rocha y Juan Zárate, ganando de arriba, sin complicarse y reventando la pelota a cualquier lado cuando deben hacerlo.
- Las ganas y la actitud de Luciano Pons, dejando todo en la cancha y corriendo hasta el último minuto.
- La muy amable atención de la gente de Atlas
Para Mejorar :
- Al término del partido los jugadores Salaítos debieron esperar más de 30 minutos para poder bañarse ya que en el vestuario visitante no había agua, por lo que una vez que terminaron los locales debieron usar ese vestuario.
- Otra cuestión un tanto recurrente: 4 amonestados en el partido, 2 de ellos por protestar y 1 por tocar la pelota con la mano. Solo Sayal fue amonestado por una jugada brusca.
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