De entrada se vió que el rival iba a ser durisimo, bien plantado en la cancha, sin meterse atrás y tratando de complicar con la experiencia de algunos de sus jugadores, como Cachete Ruiz, Mario Grana o Juan Carlos Padra.
El primer tiempo fue muy luchado y un tanto impreciso, con Argentino tratando de llegar basicamente por la derecha con las escaladas de Canessa, pero a la vez le costaba bastante hacer pie en el medio, en donde la dupla Vigna - Ferri no tuvo su mejor tarde.
Argentino contó en esa etapa con algunas ocasiones de gol, como ser algún cabezazo de Chiquito Gonzalez, un remate de Ramiro Lago que se fue por arriba del horizontal y una entrada clara de Mellado luego de una buena jugada de Juarez, pero el Tino no logró definir con fuerza y su remate fue controlado por el arquero.
En la segunda parte las cosas cambiaron de entrada, ya que una desatención defensiva dió lugar a que Padra de cabeza marcara el único gol del partido. El Salaíto salió a buscar el empate, Vaquero intentó con algunos cambios ofensivos tratar de tener más llegada, pero está vez las modificaciones no dieron los resultados esperados.
Apenas un remate de Chiquito que se fue muy cerca del travesaño y un cabezazo sobre el final de Heredia, pero no alcanzó para torcer el rumbo. En definitiva, si bien el Salaíto no jugó del todo mal tampoco lo hizo en el nivel que había demostrado en los partidos anteriores de local, tal vez se haya pagado el hecho de haber jugado el sábado y de hacerlo hoy, ya que algunos jugadores lucieron un tanto cansados, más teniendo en cuenta los inconvenientes que hubo en la alimentación durante el viaje del sábado próximo pasado.
Por suerte el fútbol da revancha, y el sábado venidero en Campana, frente a Villa Dálmine y con el arbitraje de Diego Colombo, tendremos la oportunidad de revertir la derrota de hoy.
Diego Bozitkovic