Quien alguna vez no tuvo un de javú??? Algo que no pasó pero en su retina esta presente y que finalmente se hace realidad, a priori el partido frente a Colegiales se imaginaba con goleada y de fácil tramite para la visita. Lo que se vivió en cancha de Tiro fue justamente ese de javú.
Que decir de un cotejo que arranca con un gol desde el vestuario, con un centro por izquierda y una desconcentración infantil para dejar solo a Jorge Balanda, que con un testazo por el segundo poste sentenció a Santiago Fernández. La visita ganaba desde la charla técnica.
A los 5 minutos, otro avance de Colegiales iba a lastimar el débil fondo salaíto, esta vez centro por derecha y en el borde del área chica, apareció Adán Ingenthron para empujar la “bocha” y gritar el 2 a 0. Justo porque Argentino le dio las facilidades que a un líder como el “Tricolor”, no le podes dar y sí se las das, lo pagas caro como lo hizo el local.
Ya el partido estaba desvirtuado, dio la sensación que el encuentro estaba resuelto y que solo restaban esperar 85 largos minutos para saber si era goleada o no. Que te gane el puntero vaya y pase, pero que temprano te dé dos sopapos, son errores que hoy el “sala” los paga medianamente caro, pero que en el futuro van a ser realmente costosos.
A los 10 minutos, Tagliabué, hizo una jugada notable, gambeteó a toda la defensa local y cuando enfrentó a Fernández, el “1” pudo impedir el tercero en el amanecer del partido. La primera del “sala” fue una contra liderada por Pallero, que al llegar a la empanada del área le dio al arco, pero su disparo se fue a unos metros de la vaya defendida por Giovini.
Pasada la media hora, Hugo Quatrin quedó solo con Santiago Fernández y se la pinchó pero la “bocha” fue dirigida casi sin potencia y es por eso que Gastón García pudo sacar el peligro del área. Al minuto, corner de Iván Palma por izquierda y en el primer poste apareció Mariano González que la impactó de “palomita” pero el balón fue despejado por Balanda en la línea.
La última del primer tiempo fue del “sala”, linda apilada de Alejandro García por izquierda, desbordó y dentro del área la tiró al punto penal, pero nadie llegó para incrustar la pelota en el arco. A pesar de las llegadas locales, la visita manejaba el juego a merced y hacía pensar que jugando a media maquina le alcanzaba.
“al que madruga, Dios lo ayuda” dicho y hecho, en el primer tiempo pasó eso y en el segundo lo mismo, ya que a los 3 minutos solo Sebastián Ruiz en el corazón del área, la quiso mandar a la ratonera pero salió apenas desviada. A los 7 minutos, la sentencia llegó luego de un pase magistral de la figura de la cancha, Adán Ingenthron, que lo dejó solo al goleador Tagliabué y el “11” la cruzó como los que saben para colocar el 0-3 y cosa juzgada.
Con el cotejo definido, Colegiales se dedicó a esperar y no entrar en el roce, Argentino buscó con sus pocas armas pero tampoco quería comerse una goleada aún mayor.
Las situaciones siguieron estando, tranquilamente pudo haber terminado 5 a 2 o hasta 4 a 2 con fortuna para el local, pero ni Emmanuel Oliva, de media distancia, ni Sebastián Fernández dentro del área, menos iba a poder Iván Palma con dos tiros libres casi brillantes, uno desviado por Giovini al corner y el otro pegando en el palo del “1”. Ni siquiera el descuento pudo ser para un equipo que atrás mostró muchas dudas.
Es verdad que Colegiales tuvo dos chances muy claras, si no hubiera sido por Santiago Fernández, que tapó primero un mano a mano a Ingenthron y luego al ingresado Tissera, el partido quizás hubiera sido arrollador. Finalmente los 90 minutos terminaron 3 a 0 sin atenuantes.
La visita se fue conforme, la jugó de ganador y salió al baile sin su mejor traje pero le sobró “parla” para que en 5 minutos tenga el tema resuelto y se vaya a casa acompañado son los 3 puntos. La verdad el “cole”, un ganador nato.
Argentino alcanzó el record nefasto de 15 encuentros sin victorias, con un plantel que en 25 fechas solo aportó 18 puntos a la causa. Pero no me gustaría caer y globalizar esta campaña en algunos pibes que realmente le da el cuero para jugar en el “sala” y que no están bien rodeados, ya que no abunda la experiencia y sobre todo la voz de mandó dentro del campo de juego. El técnico no tiene ni la más mínima culpa, pasó Jorge Díaz, pasó Raggio y ahora Belén, los resultados son los mismos, esto quiere decir que sin material no se puede realizar una buena obra.
Llegó el punto de la autocrítica dura, yo no soy quien para hacerla pero cada jugador dentro suyo se tiene que preguntar y re preguntar, si juega porque piensa que puede llegar lejos haciéndose un nombre en Argentino o lo hace solo por ver su apellido en el diario y hacer feliz a sus padres?. Esto no es así, Agentino tiene una historia rica, que hoy esta siendo pobre.
Comentarios : José Marengo, del programa “Estadio 3” de AM 680 LT 3 de Rosario. josemarengo@hotmail.com |