Que se juntaban el hambre y las ganas de comer, que el muerto se ríe del degollado, que si no le ganamos a estos no le ganamos más a nadie. Eran las frases que se vivían en la previa del último, Dock Sud y el penúltimo, Argentino. Vaya paradoja, los dos con sus pobrezas nos dieron un partido muy rico.
En los primeros instantes, ya se avizoraba que el cotejo iba a hacer trabado, duro y muy parejo. En la mayor parte del primer tiempo el local aprovechó el desorden de la visita, dado que Argentino se paró con un 3-3-2-2, por lo que el único que marcaba en la mitad de cancha era Leo Ricardo, que no tenía relevos y cuando él perdía en la mitad, el “sala” sufría las aproximaciones del “Docke”.
La primera situación clara, fue obra de una linda jugada de Seba Fernández por derecha, se la dio a Iván Palma a la altura de la media luna del área y allí el “10”, se la pasó a Ramiro Rubortone, que al ingresar dentro del área le pegó con mucha fuerza pero sin la dirección necesaria, por eso la “bocha” se fue cerca del larguero.
A los 24 y 26 minutos, el local llegó y avisó lo que iba a venir, primero por parte del defensor Juan Ortiz, que apiló como un enganche y al enfrentar a Fernandez, definió como lo que es, un defensor. Luego Gastón Silvani, tuvo la apertura pero Santiago Fernandez, le ahogó el grito.
El gol que abría el marcador, llegaba a los 27 minutos, por medio de pelota detenida que rumbeó el corazón del área y allí apareció Gastón Silvani que entre 3 defensores salaítos, la bajó como pudo y se hizo el tiempo y espacio para fusilar a Fernandez y meter el 1 a 0.
El partido era malo, pero dentro de la mediocridad el “Docke” ganaba en los balones detenidos y llegaba más que el “Sala”, al que le costaba muchísimo generar una jugada limpia de gol, dado que Iván Palma y Seba Fernández no se conectaban para generar fútbol.
Cuando el encuentro se complicaba para la visita, Iván Palma frotó la lámpara y desde el vértice derecho del área grande, sacó un centro-arco que terminó ingresando en el ángulo de la valla custodiada por Darío Barrera, que jamás pensó que ese remate llevaba semejante precisión. El “sala” jugando mal, conseguía una igualdad importante por el desarrollo del juego.
Antes del cierre de la primera mitad, encaró Alejandro Ayala por derecha, y dentro del área sacó un disparo potente pero bastante cruzado que hizo peligrar el arco defendido por Fernandez.
En el segundo acto venía lo mejor, de entrada comenzaban las emociones, solo 2 minutos se jugaban cuando un centro al punto penal de Ayala, lo encontró a Matías Sánchez, que le dio un testazo brillante al ángulo del “1” salaíto, que solo atinó a ver como entraba la “bocha”, por la precisión que llevó para poner el resultado 2 a 1.
El golpazo que recibió la visita, fue dura pero lo asimiló rapidísimo ya que a los 6 minutos, un pelotazo de Leo Ricardo desde mitad de cancha hacia el área rival, lo iba a dejar solo a Alejandro García, que con la pelota picando y el arquero a medio salir, se la coló de cabeza por encima de la humanidad del “1” local. Así el salaíto nuevamente empataba antes de que el golpe del “Docke” recaiga en lo anímico.
Argentino era otro, ya con línea de 4 defensores por el ingreso de Martínez por Pallero, le dio más orden atrás y adelante “Lalo” García estaba imparable. Tal es así que, a los 14 minutos y luego de un lindo pase de Palma, el delantero a pura velocidad quedó solo ante el arquero Barrera, pero al definir lo hizo cruzado y a centímetros del palo.
Cuando el desarrolló favorecía a la visita, nuevo cachetazo de Dock Sud, esta vez a los 21 minutos, un golazo tremendo de Matías Sánchez, quién desde 30 metros la agarró de aire y se la colocó al ángulo de Santiago Fernandez, que en ninguno de los tres tantos tuvo responsabilidad. En el ambiente se respiraba que, el 3 a 2 podía ser definitivo.
Pero el partido era muy raro, el desorden, la lluvia, el miedo a perder y ganar hicieron que el partido tenga muchos condimentos, como por ejemplo, a solo 2 minutos del desnivel local, el “sala” luego de un tiro libre razante de Palma, que iba a encontrar a Ramiro Rubortone dentro del área grande y que con una media vuelta rápida ante su marcador, pudo gritar su gol y el empate 3 a 3. PARTIDAZO, pero aún faltaban más de 20 minutos.
Y Argentino casi lo gana, a los 30 y 36 minutos “Lalo” García (la figura) por su propia desfachatez y rapidez, creó dos chances enormes que no las pudo definir primero porque mano a mano frente a Barrera, la tiró por encima del larguero y luego el “1” le ganó el duelo. Una lastima, el pibe jugó como Rodrigo Palacio, la rompió con su velocidad y gambeta pero le faltó un gol más a su juego. Jugando así, el “sala” puede tener un delantero de otra categoría.
Al final, el partido se vivió de manera muy intensa por el resultado, la lluvia que le daba dramatismo al juego y lo que faltaba, las expulsiones de Albarran (solo estuvo 1 minuto en cancha) y la de Villalobos, 2 minutos después. Ambas fueron rojas directas y mal expulsados por el arbitro Amato, que con una amarilla para ambos lo arreglaba, ya que las faltas no fueron tan bruscas.
Terminó siendo un partido de aquellos, pero que a ninguno de los dos le sirve, el local esta hundido en el fondo de los promedios y es un serio candidato a irse a la “D”. A pesar, de no ganar muchos hinchas se fueron conformes con sacar un punto de local, con esto se resume el presente del “Docke”.
Argentino tuvo aspectos positivos y negativos, lo bueno fue que siempre en desventaja lo pudo igualar, además mostraron niveles altos Iván Palma, Alejandro García y Rubortone, más que nada en el segundo tiempo.
Lo malo, el planteo ofensivo de Belén, que le dio más dolores de cabeza en defensa, que soluciones arriba. Para este momento del “sala”, lo mejor es con línea de 3 defensores y dos volantes de contención o jugar con 4 en el fondo, ya que si vas con 3 abajo y un solo medio de recuperación, van a ser más lo partidos que pierdas que los que ganes.
Además, habrá que mejorar el juego aéreo en defensa, dado que el local se cansó de cabecear cada pelota parada a su favor. Por último y si se quiere lo peor de la tarde, fue el nuevo record negativo en la historia salaíta, 16 partidos sin ganar, el record anterior fue en el 60, con 15 encuentros sin vencer.
Comentarios : José Marengo, del programa “Estadio 3” de AM 680 LT 3 de Rosario. josemarengo@hotmail.com