El puntero paseó su fútbol por la tarde del Olaeta y se llevó un triunfo que fue merecido. La expectativa por llegar a la punta se vio en las tribunas que lucieron completas con miles de hinchas Salaítos alentando al equipo. Barracas Bolívar se paró para jugar de igual a igual, algo que muy poco equipos hacen en Rosario, peleando la mitad de la cancha, con seguridad en la defensa y siendo punzantes en ataque.
A esas cualidades se sumaron una mala tarde del Salaíto, sin conexión entre sus líneas, con poco fútbol; y una actuación del árbitro Suárez que dejó bastante que desear con algunos fallos. Argentino arrancó un poco mejor armado, tratando de atacar por los costados, con la movilidad de Bertollo, con Kapustensky sobre la derecha del ataque y Müller peleando con los defensores rivales.
La expulsión de Abdala fue determinante para el resultado del partido, ya que Barracas se adelantó y enseguida consiguió adelantarse en el marcador, luego de una jugada llena de rebotes dentro del área. El árbitro Suárez no medía con la misma vara acciones iguales, y mientras los jugadores de Argentino recibían amarillas, los de Barracas Bolívar parecían tener luz verde.
En el segundo tiempo Jorge Díaz intentó reacomodar el medio, ingresando Sánchez por Kapustensky, y si bien el equipo salió a buscar el empate y en dos ocasiones estuvo cerca de lograrlo, Bolívar se replegó muy bien y aprovechó las contras, que fueron letales. Sobre el final algunas llegadas claras de Argentino pudieron acortar distancias, pero las malas definiciones y la poca visión del referí en un claro penal a Módica, hicieron que luego de varias fechas el Salaíto no marcara goles.
Fue una derrota dura, inesperada si se quiere, pero que de ninguna manera hará caer las aspiraciones de pelear por los puestos de arriba y soñar con volver a la B, un lugar que nunca debimos abandonar. Por suerte en 7 días hay revancha, frente a Sacachispas. Muy buen triunfo el Argentino en la cancha de Cañuelas. En el primer tiempo el equipo jugó una muy buena primera media hora, luego Cañuelas se recuperó y comenzó a llevar un poco de peligro.
De la mano de Módica el Salaíto se hacía fuerte con la pelota al piso y la peligrosidad de Kapustensky en ofensiva lo convertían en una pesadilla para la defensa del local, tanto fue asi que el arquero Cabral le tapó dos jugadas claras al delantero rosarino. Sobre el final de la etapa llegó el penal que le convirtieron a Kapustensky y que Raggio se encargó de convertir en el 1 a 0, con un fuerte remate a la derecha del arquero Cabral, que incluso rompió la red, tal como se ve en la foto.
En la segunda mitad Cañuelas intentó atacar, colocando delanteros, pero Argentino siguió fiel a su estilo, con un buen manejo del balón e intentando no meterse contra el arco de Mauro Andrada. La más clara de Cañuelas fue justamente por un error del arquero Salaíto: intentó controlar un remate casi sobre el borde del área, la pelota se le escapó y le quedo servida a un jugador del local que remató al arco, pero Stagnari salvó sobre la línea.
El empate hubiese sido injusto a esa altura, por lo mostrado por unos y otros. Sobre el final Argentino le puso cifras definitivas: un centro de Chacón encontró la cabeza de un defensor para desviar la trayectoria y colarse sobre el palo izquierdo del arquero, y cuando quedaba poco para terminar el Tanque Müller le puso el moño a la tarde, dejando en el camino al arquero y definiendo con el arco a su disposición.
Sin dudas que Argentino se encamina a ser uno de los protagonistas del torneo, en base a los buenos jugadores y a la inteligencia del cuerpo técnico. Los números hasta ahora no demuestran lo contrario.
Comentario del partido: José Marengo, del programa “Estadio 3” de AM 680 LT 3 de Rosario. josemarengo@hotmail.com |