El sábado volvió "Campanita" a la cancha. Cuanto hacía que no lo veía!!. Incluso hasta llevó su famoso instrumento que volvió a resonar en el Olaeta. Una alegría, la verdad. Ah, y también vi que se vendían "salaítos", volviendo a los hermosos orígenes del club, aquellos años en que nos formamos no solo como institución sino también con ese sello tan particular, con ese mote, con ese apodo, que es irrepetible.
O acaso conocen muchos clubes a los que le digan "SALAITOS"?. No, hay uno solo y somos nosotros. Muchos de los demás se repiten, obvio que siempre hay uno que es "el original" y luego surgen copias, en algunos casos en homenaje y en otros por falta de creatividad.
Pero SALAITOS, solo nosotros. Lo vi a Fito, con una bolsa llena de gorritos. "Me gaste los 780 pesos de la jubilación para hacer los gorros pibe, pero no lo hago para ganar plata, es para que haya una gallardete mas en la cancha. Si no los vendo y no recupero la plata no como hasta fin de mes", fueron sus declaraciones para la TL.
Que bueno verlo a Fito, yendo y viniendo, hablando con todos. A ver, Campanita, "los salaitos", Fito, que más me falta. Ah, lo encontré a mi amigo Baressi, sentado en la popular, con su hijo. Me comentó que el nene hacía un montón que quería conocer la cancha de Argentino, así que aprovechó y lo llevó. Bastante para un solo día. Ah, también lo vi a Ossia, el presidente de Fortín Barracas, sentado en una silla, bien pegadito al alambrado, sufriendo por el Salaito.
Me hizo recordar a cuando Flavio y su padre llevaban al legendario abuelo, aquel que fue hincha y dirigente, canchero y jugador, y lo sentaban pegado al alambrado y miraban para otro lado cuando el viejo pícaro metía el bastón entre los alambres y amenazaba a algún lineman para que levante o no la banderita según corresponda.
Ah, y también vi a muchos que alguna vez vistieron la camiseta y que dijeron presente, por puro amor nomás, si ellos no jugaban. Dieguito Bertollo me contaba de su paso por Costa Rica y me repetía una vez más que nunca pero nunca sufrió tanto como aquella tarde en cancha de Gimnasia. Ah, estaba el Toto Piva, como no iba a estar el Toto!!. Estaba la familia Salaita, toda. La buena familia, por lo menos estaba.
Ah, y cayeron un montón de pibes y padres, madres, tíos, hermanas y no se que más, que habían hecho una caravana desde el Poli!!. Nunca visto. Argentino, que siempre fue dos clubes, uno para acá y el otro para allá de Rondeau, por primera vez se mostraba como una unidad. Ah, y vi a los pibes de siempre, a Nachito, a Machuca,a Horacio, al Chino, a Nestor, a Fito, al hermano, al hijo de Campanita, cortando papeles, con las bengalas, con el color.
Ah y también estrenamos un trapo gigante que decia "Gustavito por siempre Salaito". Ah, y vi muchachos que mal o bien dejaron todo por lograr lo que necesitábamos.
Y vi llorar y abrazarse al Paca con Luciano. Yo no se, pero con tantas cosas lindas, descender duele menos, no?
Diego Bozitkovic

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